Elaboraremos la salsa, pelando y picando la cebolleta, el pimiento y el ajo. En una sartén con aceite, sofreiremos los ingredientes picados, junto con el azafrán, el pimentón dulce y sal, dejándolos rehogar.
Cuando el sofrito esté listo, añadiremos las cabezas de las gambas y las aplastaremos, para que salgan los jugos, dejándolas cocinar unos 6 minutos. Lo rociaremos con el Vino blanco y el fino, dejándolo reducir. Verteremos el fumet, dejándolo hervir, para que se evapore y se concentren los sabores.
Cuando la salsa esté lista, la pasaremos por la batidora y la colaremos con un colador fino, retornándolo a la sartén y dándole un hervor. Reservarla.
Pondremos a remojar la miga de pan en la leche.
Mientras, prepararemos las albóndigas. En un cuenco, pondremos la carne picada de ternera junto con la carne picada de la butifarra, salpimentándolas. Agregaremos la cebolla rehogada, la miga de pan remojada en leche y el huevo batido. Con la ayuda de 1 cuchara, mezclaremos bien todos los ingredientes.
Formaremos con las manos enharinadas, unas albóndigas pequeñas y las enharinaremos.
Freiremos en una sartén con aceite las albóndigas y las reservaremos.
Prepararemos la picada, para decorar el plato, machacando en el mortero las avellanas, el pan frito untado con el ajo y un poquito de pimentón dulce.
Colocaremos las gambas enteras en una cama de sal gorda y las hornearemos en el horno precalentado a 200º C. durante 2 minutos.
Las sacaremos del horno y separaremos las cabezas para sacarles el jugo que añadiremos a la picada, reservando las colas de las gambas peladas.
Cortaremos la sepia en daditos, agregándolos a la salsa reservada e incorporaremos también las albóndigas, dejándolo cocer todo, unos 5 minutos.
Emplataremos las albóndigas con la salsa, la picada por encima y las colas de gamba, decorándolo todo con los germinados de albahaca.