Pondremos una cazuela a fuego con muy poca agua, echaremos las almejas, las taparemos y las dejaremos que se hagan al vapor, a fuego muy lento. Cuando estén abiertas, retiraremos del fuego, luego les quitaremos las conchas y las reservaremos también el caldo de su cocción.
Pondremos en una cazuela al fuego con abundante agua (un 1 litro y 1/2) y añadiremos sal. Cuando rompa a hervir, echaremos las gambas, cuando el agua empiece a hervir de nuevo, sacaremos las gambas y reservaremos. El caldo resultante, lo juntaremos con el caldo de cocer las almejas anteriormente, todo junto.
Pelaremos y picaremos unas cebolla. Lavaremos los pimientos, quitándoles el tallo y las semillas y lo cortaremos a tiras. Pelaremos los tomates y lso picaremos finamente. Seguidamente lavaremos los espárragos, quitándoles las partes más leñosas y lo cortaremos en trozos.
Cogeremos un mortero donde pondremos unos granos de sal gruesa, ajos, perejil y unas hebras de azafrán. Machacaremos bien todo, luego lo disolveremos con un poco en agua y lo reservaremos.
Pondremos a fuego una cazuela de barro con el aceite, cuando empiece a calentar, echaremos la cebolla y los pimientos. Bajaremos el fuego y cuando empiece a dorarse, añadiremos el tomate picado. Removeremos todo para que se mezcle y añadiremos el pimentón, removeremos para mezclar y añadiremos los guisantes, los espárragos, las almejas y los trozos de rape. Cubriremos todo con el caldo de cocer las almejas y las gambas. Lo taparemos y lo dejaremos cocer a fuego lento durante unos 20 minutos.
Verteremos en la cazuela la picada que tenemos en el mortero, mezclarlo todo bien y subiremos el fuego. Cuando empiece a hervir echaremos el arroz y lo removeremos bien para que se mezcle con el resto. Dejaremos unos 5 min a fuego alto y luego bajaremos el fuego, lo dejaremos cocer otros 20 minutos más.