Mousse de limón
Cocadas
Gambas marinadas
Albóndigas de merluza
Chipironcitos de anzuelo en su ...
Ver sus recetas » En una cazuela con agua al fuego, escaldar los tomates; escurrirlos, pelarlos y limpiarlos de sus semillas. Cortarlos muy finamente y reservarlos. Una vez el bacalao esté en el punto de sazón deseado, limpiarlo de pìel y espinas. Escurrirlo bien y secarlo con un paño blanco.
En una sartén al fuego con el aceite muy caliente, freir el bacalao ligeramente enharinado, hasta que esté dorado; escurrirlo y resevarlo.
Dejar reposar el aceite y seguidamente filtrarlo. Con una parte de este aceite, ponerlo en una cazuela de barro al fuego. Dejar dorar los ajos cortados a láminas, incorporar el tomate y dejarlo cocer lentamente son dejar de remover de vez en cuando con una cuchara de madera; sazonarlo con una pizca de azucar y la sal necesaria. Una vez haya consumido su propia agua, agregarle el bacalao y dejar que el conjunto cueza unos minutos. Servir caliente.