Batiremos las yemas de huevo con el azúcar, hasta que estén cremosas. Añadiremos la leche caliente y la harina de maíz, disuelta en un poco de agua fría. Lo coceremos al baño María, hasta que la crema espese ligeramente.
Agregaremos las hojas de gelatina, previamente pasadas por agua fría, removiéndolas en un poco de agua caliente hasta que estén disueltas y pasándolas por un colador. La dejaremos enfriar, removiéndola de vez en cuando. Verteremos la menta y el chocolate rallado, y la nata montada, mezclándolo bien.
Lo verteremos en flaneras individuales, reservándolas en la nevera, durante 4 a 5 horas.
Los desmoldearemos cuando estén cualados.