En un bol con agua fría, pondremos las hojas de gelatina. Una vez blandas, las pondremos en un cazo con 50 ml. de agua y el azúcar. Lo pondremos al fuego, removiéndolo hasta que estén bien disueltas y lo retiraremos.
Mezclaremos en un bol, la mitad del preparado anterior con el requesón y lo batiremos.
En otro bol, ligaremos la otra mitad del preparado con la pulpa del mango previamente triturada, batiéndolo también.
Verteremos un poco del batido del requesón en el fondo de 4 flaneras individuales y las dejaremos en el congelador durante 10 minutos, hasta que cuajen un poco. Las sacaremos del congelador y le añadiremos un poco del batido del mango, volviéndolo a poner en el congelador otros 10 minutos y así repetiremos esta operación 2 veces hasta obtener 2 capas de cada uno. Las mantendremos en la nevera hasta el momento de servir.
Para las tulipas, mezclaremos la clara de huevo, el azúcar glasé, la mantequilla blanda y la harina, mezclándolo bien, hasta obtener una pasta. Extenderemos media cucharada de esta pasta, por cada disco, hasta realizar 4 discos, dándoles una forma circular, sobre una hoja de papel de horno. Las hornearemos durante 7 minutos en el horno precalentado a 180º C.. Los retiraremos con cuidado y les daremos formas onduladas con las manos. Los dejaremos enfriar a temperatura ambiente.
Para desmoldar los bávaros, mojaremos las flaneras con agua, separando con la punta de un cuchillo los laterales y poniéndolos boca abajo sobre un plato para depegarlos.
Los decoraremos poniendo encima las tulipas.