El fruto comestible, tiene un tamaño de 5 hasta 30 cm de longitud de forma esférica, oblonga o alargada en la mayoría de los casos, con una piel lisa, brillante y de colores diversos según la variedad, la más común es la de color morado o negro al madurar, pero también existen blancas, púrpuras, negras, amarillas y rojas o de colores mezclados, sobre todo blanco, negro, morado y verde. La pulpa es consistente, de textura esponjosa, de color blanca, amargan un poco, y presentan pequeñas semillas de color amarillo. Las podemos consumir todo el año, ya que pueden cultivarse en épocas invernales en invernaderos.
Contiene gran cantidad de agua, por lo cual es excelente diurético. Actúa como desengrasante, por lo que es muy recomendable luego de consumir alimentos ricos en grasas. Tiene muy pocas calorías. Es antioxidante y preventiva de ciertos tipos de cáncer y enfermedades cardíacas.
La berenjena machacada es muy buena colocada sobre las quemaduras.
Beber medio litro de agua de berenjenas por día, durante una semana, disminuye el colesterol. Se prepara dejando en remojo trocitos de berenjenas, en un lugar oscuro durante 24 horas.
Para el reuma es muy recomendable el aceite de berenjenas. Para prepararlo, hay que quitarle la piel a algunas berenjenas, y freírlas en aceite abundante, durante dos horas a fuego lento, sin que el aceite se queme. Una vez frío hay que colarlo y se guarda para su uso en un frasco de vidrio, tapado herméticamente.
Si estámos haciendo una dieta para adelgazar, o nuestro colesterol malo está por las nubes. Si padecmos de insomnio, tenemos problemas circulatorios, o ese reuma nos está matando, debemos comer una hortaliza sabrosa, nutritiva y económica que se llama berenjena.
Es preferible no usarla frita, ya que absorberá bastante aceite, haciéndola menos digerible y no recomendada para los usos benéficos recomendados, ya que lo que quita la berenjena en grasas lo aportará el aceite.
Se debe siempre consumir cocinada y pelada, ya que posee un alcaloide tóxico, la solanina, que puede provocar trastornos intestinales y dolores de cabeza intensos, y se destruye con la cocción. En cuanto al consumo de la piel, si se prefiere usarla, se deberán elegir berenjenas de buen aspecto exterior, ya que las viejas, pueden resultar duras.