Calentaremos el sake, el mirin y el azúcar en una cazuelita, durante 2 minutos y a continuación añadiremos la pasta de miso, calentándola, y sin dejar de remover, durante 1 minuto más o hasta que la mezcla quede consistente. Si recordáis, el miso es el ingrediente que debe añadirse al final, para que el calor no acentúe demasiado su sabor.
En el último momento, añadiremos la cebolleta picada y el aceite de sésamo, retirándolo del fuego.
Cortaremos la berenjena longitudinalmente (si se trata de una berenjena alargada) o en rodajas (si se trata de una berenjena japonesa kamonasu, de forma esférica) realizando unos cortes en forma de rombo,(en japonés este tipo de corte se llama megiri), que literalmente significa corte en forma de ojos.
Freiremos la berenjena en abundante aceite vegetal cuando la sartén esté bien caliente. Primero empezaremos friendo la cara cortada y luego la parte exterior, hasta que esté tierna pero sin quemarse.
Por último, untaremos la salsa hecha con miso sobre las berenjenas y las meteremos en el horno hasta que la salsa empiece a hacer burbujas.
Servir mientras estén calientes, espolvoreándolas con las semillas de sésamo blanco.
Alcachofas confitadas con salmorejo asado y huevo de codorniz frito
Vinos y recetas de cocina
45 votos
1240 visitas
Pimientos rellenos de crema de aguacate y vinagreta de anchoas
Vinos y recetas de cocina
39 votos
1281 visitas