Para hacer el bizcocho, montaremos las 15 yemas de huevo junto con 300 gr. de azúcar. A medio montar, añadiremos el agua tibia, poco a poco, hasta que triplique el volumen. Pondremos la harina tamizada y un merengue que habremos hecho con las claras de los huevos y el azúcar restante, montado a punto de nieve. Pondremos toda esta preparación en un molde. Lo coceremos en el horno, préviamente calentado a 180º C., hasta que el cuchillo, que préviamente habremos clavado en el centro del bizcocho, salga limpio.. El bizcocho debe salir bien seco, para tener capacidad de absorber.
Para hacer el jarabe, pondremos el agua y el azúcar en un cazo, cuando arranque a hervir, lo retiraremos del fuego y lo reservaremos.
Para la crema de yemas, pondremos al fuego un cazo con los huevos junto con el azúcar, removiéndolo sin parara puesto que se engancha. Cuando se espese, añadiremos el limón, dándole 2 vueltas. Lo vertermos en una plata para que se enfríe rápidamente.
Estos tres elementos son la base para hacer los bizcochos borrachos.