Picaremos la cebolla y la rehogaremos en una sartén con 3 cucharadas de aceite. Cuando haya tomado color, incorporaremos la carne picada hasta que se suelte la carne, añadiendo la ramita de canela. Salpimentaremos al gusto y una vez tengamos la carne cocida, retiraremos la ramita de canela y agregaremos abundante perejil picado, mezclándolo bien.
Rellenaremos la pasta filo en forma de triángulos de unos 4 cm. de lado, con el preparado anterior y los pondremos en una bandeja de horno, introduciéndolos en él, previamente precalentado a 180º C. hasta que queden dorados.
Los serviremos calientes acompañados de 1 vaso de te con menta.
Deberemos de tener en cuenta de que la carne que pongamos no debe ser demasiado grasa, por ello, es mejor la ternera que el cordero.