El tocino lo dividiremos en 2 partes, para hacer una en pedacitos muy pequeños y con la otra, la trituraremos con la carne. Procuraremos eliminar todo el pellejo a la carne, antes de triturarla.
La prepararemos con todos los condimentos, amasándola, para que la carne coja bien los sabores, añadiéndole los pedacitos de tocino, de manera que se mezclen bien, con toda la carne.
La tripa (que deberá ser seca) la lavaremos muy bien con limón, volviéndola del revés, para quitarle cualquier exceso de grasa, o suciedad. La embutiremos y se amarraremos, dejando la distancia que queramos, entre una y otra.
Pondremos a calentar una perola grande con agua suficiente con un poquito de sal y se sancochan, durante 15 minutos. El agua tiene que estar hirviendo de antemano.
A medida que las vayamos sacando, las pincharemos con una aguja o un alfiler grueso, para sacarles el agua. Esto debemos hacerlo cuando aún están calientes, porque si se enfrían no eliminarían el agua.
Las colgaremos y se dejaremos secar, pues resultan mejor comerlas al día siguiente.