En una cazuela, con un poco de aceite de oliva, freiremos la cebolla y 3 dientes de ajo, picados.
Salpimentaremos el conejo troceado, dorándolos en la cazuela, agregándole la guindilla, reservando el hígado aparte, removiéndolo con una cuchara de madera. Retiraremos el conejo aparte, reservándolo.
En la misma cazuela, añadiremos los pimientos troceados y la pulpa del pimiento choricero, que previamente lo hemos tenido en remojo en agua tibia. Agregaremos 1 pizca de harina, removiéndolo, hasta que esté cocido.
Incorporaremos el conejo y las patatas peladas y arrancadas, no cortadas (ñac-ñac), sofriéndolo, durante unos 6 minutos.
En una sartén aparte, prepararemos un sofrito con el hígado del conejo y 2 dientes de ajo. Escurriremos el aceite y lo trituraremos con la batidora, añadiendo el Vino blanco, incoporándolo a la cazuela y dejándolo cocer, subiendo el fuego, durante 2 minutos.
Agregaremos los caracoles, limpios y cocidos, el tomate, pelado y troceado, el chorizo, cortado a trocitos, la hoja de laurel, el orégano y el tocino de jamón. Lo cubriremos todo con caldo de carne, salpimentaremos y lo dejaremos cocer, con la cazuela tapada, durante 10 minutos más, hasta que las patatas estén tiernas.
Lo dejaremos reposar unos minutos, antes de servir.