Pelaremos y lavaremos las patatas, el nabo, el puerro y las zanahorias. Se cortan en trozos grandes y se ponen en una olla grande junto con las judias, las lentejas, los guisantes, 2 l. de agua y la sal necesaria, dejándolos cocer, durante 3 horas a fuego lento.
El caldo obtenido resulta muy beneficioso para enfermos y apropiado para hacer sopas de vigilia, a las que les podemos añadir, una vez colado, sémola o tapioca.