Limpiaremos los callos en abundante agua con sal y zumo de limón.
Pondremos en remojo los garbanzos el día anterior en agua con sal.
Trocearemos los callos y los coceremos en abundante agua con sal durante 2 horas, a fuego lento.
Coceremos los garbanzos en agua hirviendo con sal, durante 90 minutos.
Rallaremos la cebolla y pelaremos y majaremos los ajos.
Trituraremos el tomate y escurriremos el agua que suelten.
En una sartén con un poco de aceite, sofreiremos la cebolla y los ajos machacados, cuando empiecen a tomar color, añadiremos el tomate triturado.
Pondremos en una cazuela, los callos cocidos, el sofrito y los garbanzos cocidos. Lo regaremos todo con un poco de caldo de la cocción de los callos. Lo salpimentaremos y lo dejaremos cocer durante 15 minutos.
Lo retiraremos del fuego, dejándolo reposar unos 10 minutos antes de servir.