Colocaremos una capa de coliflor cocida, en el fondo de una fuente engrasada con mantequilla, espolvoreándola con perejil, huevo duro y unas 12 anchoas picadas.
Cubriremos la primera capa con otra de coliflor y terminaremos con una salsa bechamel ligera, a la que le añadiremos dos cucharadas de queso parmesano rallado.
Repartiremos por encima unos trocitos de mantequilla y las gratinaremos, hasta que la superficie esté dorada.
Servir calientes.