Lavaremos las frutas secas, la misma cantidad de peso de cada una de ellas y las pondremos en remojo, cubiertas de agua, toda la noche.
Colocaremos las frutas en una cacerola, que no sea de alumino, con un poco del agua donde han permanecido toda la noche, 1 vasito de moscatel, 2 palitos de canela y 6 cucharadas de azúcar, dejándolas cocer, durante 1 hota, a fuego suave.
Las serviremos bien frías en boles de cristal.