Tarta de fresones con nata
Melocotones soufflé
Limones rellenos
Cortaremos el conejo a dados y los pondremos en remojo en un recipiente hondo con agua y zumo de limón, un mínimo de 3 horas.
Transcurrido ese tiempo, colocaremos con cuidado, los trozos de conejo en el fondo de una cacerola, cubriéndola con el caldo frío, (que hemos elaborado con anterioridad, con 2 l. de agua y los huesos del conejo), dejándolo cocer, a fuego lento, durante 1 hora aproximadamente.
Escaldaremos en agua salada los guisantes y las zanahorias, durante 2 minutos. Los escurriremos y los saltearemos en una sartén con 50 gr. de mantequilla.
En otra sartén fundiremos el resto de la mantequilla, incorporando la harina, sin que llegue a coger color, removiéndola bien. Le añadiremos 1/2 l. del caldo anterior, el ramillete de estragón, dejándolo espesar, durante unos 20 minutos, sin dejar de remover. Salpimentarlo.
En una cazuela pondremos los dados de conejo, agregándoles los guisantes y las zanahorias. Verteremos por encima la salsa anterior, dejándolo espesar ligeramente. Añadiremos 2 cucharadas de zumo de limón.
Retiraremos la cazuela del fuego y añadiremos, sin dejar de remover, las yemas de huevo diluidas en un poco de leche.
Presentarlo en la misma cazuela.