Vaciar y deshuesar la oca, retirando la carne y dejando los huesos. Separar el higado y cortar la oca en 4 piezas. Salar cada pieza a conciencia con sal gorda, frotarlo bien y dejar reposar en el frigorífico durante un día. Mezclar la carne con los 2 kg. de grasa de oca y dejar cocer, a fuego muy lento, durante 2 h, intentando que el hervor no sea constante. Pasar la grasa líquida a un tarro hondo de cristal. Introducir las piezas de carne hasta que queden bien cubiertas por la grasa. Tapar y dejar en un lugar fresco durante 6 meses.
Pasado ese tiempo, sacar las tajadas del tarro, calentarlas en el horno a 100º C. y remojarlas con la grasa. Si se gratinan un poco se consigue una textura crujiente.