Disolveremos el café soluble en la leche caliente. Agregaremos 3 cucharadas de azúcar y la harina de maíz disuelta en un poco de leche fría, cociéndolo, a fuego suave y sin dejar de remover, hasta que la crema espese ligeramente. Fuera del fuego, añadiremos las yemas batidas y el ron, mezclándolos bien con las varillas. Reservarla en la nevera.
Repartiremos los bizcochos en 4 copas de boca ancha, vertiendo la crema y cubriéndola con las claras montadas con el resto del azúcar.
Espolvorearemos con un poco de café soluble por encima en el momento de servir.