En un recipiente, mezclaremos las yemas de huevo con la yemas de erizo de mar.
Forraremos 4 aros metálicos con papel sulfurizado y los rellenaremos con la mezcla anterior.
Precalentaremos el horno a 200º C. Meteremos los 4 moldes en el horno, dejándolos cocer durante 7 minutos, hasta que se forme una costra exterior. El interior nos debe de quedar líquido.
Retiraremos los aros y el papel, emplatándolos y los acompañaremos con unas tostadas de pan crujientes.