Trabajaremos las yemas de huevo con 75 gr. de azúcar y el café soluble. Verteremos la leche caliente, poco a poco, removiéndolo y dejándolo cocer al bańo María, hasta que la crema se espese ligeramente.
Cuando esté fría, ańadiremos los plátanos bien aplastados y una pizca de vainilla en polvo. Finalmente, agregaremos las claras montadas con el resto del azúcar, a punto de nieve, con mucha delicadeza.
Verteremos esta preparación en boles individuales, reservándolos en el frigorífico, hasta que esté muy fría.
Lo decoraremos con 1 grano de café en el centro.