Pelaremos los kiwis, los trocearemos y los trituraremos en la batidora.
En un cazo, calentaremos una pequeña parte, diluyendo 8 hojas de gelatina, préviamente hidratas y escurridas. Una vez disueltas, agregaremos el resto del kiwi, mezclándolo bien, reservándolo.
Mezclaremos el yogur con la miel.
Hidrataremos las otras 2 hojas de gelatina en agua fría.
Calentaremos en un cazo una pequeña parte de yogur, diluyendo las hojas de gelatina escurridas, Las mezclaremos, poco a poco, con las varillas, incorporando el resto de yogur, sin dejar de remover.
En 4 copas, intercalaremos por capas el yogur y el kiwi, introduciéndolas en el frigorífico, hasta que hayan cuajado.
Presentaremos las copas, adornándolas con unas frambuesas y unas rodajitas finas de kiwi.