Verteremos la nata líquida con la sal y la pimienta en un bol grande, añadiremos las patatas, peladas y cortadas muy finas a lo largo, mezclándolas muy bien, para que queden bien impregnadas.
Forramos un molde rectangular de 25 cm. con papel sulfurizado, untado con mantequilla y salpimentado.
Deberá sobrar papel por encima del molde, para poder cerrarlo sobre las patatas.
Colocaremos las patatas impregnadas en el molde, formando capas. Cada 2 capas, añadiremos unos cubitos de mantequilla y repartiremos el tomilo.
Una vez puestas todas las patatas en el molde, lo cerraremos con el papel sulfurizado y el papel de aluminio, para que quede bien sellado.
Lo hornearemos, durante 90 minutos en el horno precalentado a 175°C.
Retiraremos el molde del horno, dejándolo enfriar, unos 15 minutos. Entonces colocaremos unos pesos como latas de comida o una bandeja con peso encima, por ejemplo, encima de las patatas, para que queden bien prensadas.
Cuando esté frio del todo, lo reservamos en la nevera un máximo de 2 días.
Desmoldaremos y cortaremos los bordes para que quede un corte limpio. Cortaremos las patatas en dados a la medida que deseemos.
Calentaremos la mantequilla en una sartén, salteando durante 1 minuto los ajos pelados y aplastados ligeramente, incorporando los dados de patata, dorándolos por ambos lados.
Servirlos adornados con el cebollino picado.
Son ideales para acompañar con algún guiso o carne a la plancha.