Guarda esta etiqueta las esencias de las viejas cepas de la casa, en las que el cosechero permite que entre un diez y un quince por ciento de la uva alcance la botritys noble, lo que le hace recordar el aterciopelado del Sauternes, pero conservando toda la tipicidad varietal de los acreditados blancos de la D.O. Rías Baixas. Se trata de una producción muy limitada que cada año varía dependiendo de la cosecha.
Color amarillo dorado, con reflejos verdosos, limpio, muy glicérico y brillante. Nariz compleja de gran intensidad y profundidad, armónica, franca y elegante. Los aromas de frutas frescas maduras (manzana verde, melocotón), cítricos (lima, pomelo), balsámicos (hierbabuena, pino, laurel), herbáceos, flores secas, miel y una acidez que da frescura y un recuerdo salino, son sus virtudes principales, las que le dan vida, personalidad y carácter. En boca es sabroso, graso, redondo, carnoso, potente, amplio y largo. Paso de boca amplio, rotundo y armonioso con un notable equilibrio. Desde el inicio presenta en el paladar cuerpo con el alcohol muy bien integrado, con un final persistente y agradable.