Haremos el granizado escaldando la albahaca en agua hirviendo. La enfriaremos con agua y hielo, para cortar la cocción. La trituraremos con 0,5 l. de agua mineral y azúcar. Remojaremos la hoja de gelatina con agua fría, la escurriremos bien y la disolveremos con un poco de zumo de la albahaca caliente. Mezclaremos el zumo de albahaca y la gelatina, con el resto de zumo.
Reservaremos el granizado en el congelador, cuando esté congelado, lo rascaremos con un tenedor.
Escaldaremos y refrigeraremos las judias verdes, cortándolas luego en tiras.
Trituraremos las avellanas con aceite de oliva y un poco de sal.
Cortaremos el requesón en dados y lo aliñaremos con el aceite avellanas anterior.
Salaremos las supremas de dorada y las doraremos en una sartén con aceite, por la parte de la piel.
Montaremos el plato, salteando primero las judias tiernas en una sartén con un poco de aceite, poniéndolas en el fondo del plato. Encima pondremos el requeson aliñado con el aceite de avellanas. Finalmente pondremos encima de todo las supremas de dorada, que habremos de acabo de cocer en el horno, préviamente calentado a 180º C. durante unos 5 minutos. Por último pondremos con una cuchara en el extremo del plato, el granizado de albahaca.