Partiremos los jitomates por la mitad y los pondremos en una coladera que no sea de aluminio; lo espolvorearemos ligeramente con sal y lo dejaremos escurrir aproximadamente 30 minutos.
Calentaremos tres cucharadas de aceite en una sartén y añadiremos la cebolla, los granos de elote, las partes blancas de la cebolla y el ajo; lo doraremos con fuego medio unos siete minutos.
Cocinaremos la pasta sin al dente, la escurriremos y guardaremos el líquido de la pasta en una taza.
Pondremos la pasta a la olla donde se cocinó, añadiremos el sofrito de cebolla, los jitomates, la parte verde de la cebolla, el queso feta, media taza de queso parmesano y la cucharada restante de aceite.
Iremos incorporando el líquido que anteriormente hemos reservado de la pasta hasta que se forme una pequeña salsa; salpimiente al gusto personal.