Cortar el extremo duro de los espárragos y cocerlos en abundante agua con sal, hasta que estén hechos, pero no excesivamente blandos. Si se utilizan espárragos de lata, bastará con escurrirlos.
Escurrirlos y separar los espárragos en 8 montones iguales. Envolver cada montón con una loncha de jamón y colocarlos en una fuente para horno. Cubrir con la bechamel y espolvorear con queso rallado.
Gratinar y servir.