Blanquearemos en agua hirviendo, hasta que pierdan su rigidez, 8 hojas hermosas interiores.
Prepararemos un caldo clásico con las hierbas para el caldo, un trozo de gallina, huesos de ternera y un hueso de jamón., además de una pelota que haremos con la mezcla de la carne picada de cerdo, la carne picada de ternera, el tocino varado triturado, el diente de ajo trinchado, los huevos batidos, el perejil picado, la pimienta negra, la sal y el pan rallado, añadiendo el necesario para obtener la pelota. Lo amasaremos bien dejándola de forma ovalada, la enharinaremos y la doraremos un poco en una sartén con aceite, para luego meterla en el caldo y ésta no se nos deshaga. Lo haremos en una olla a presión durante 40 minutos, a partir de que empiece a salir el vapor. En una olla normal, emplearíamos 120 minutos.
Aparte, coceremos las judias blancas, bien con el caldo obtenido o con agua hirviendo y sal.
Con las judias, la butifarra blanca troceada y la pelota, también troceada, ambas bien pequeñas, rellenaremos las hojas de col, enrollándolas sobre si misma a fin de aprisionar el contenido como si de paquetitos herméticos se tratara.
Haremos una salsa, para cubrir los fardeles, con la butifarra negra, unas pocas judias blancas que habremos reservado, unas hojas de col y un poco de caldo, los reduciremos a puré, con la batidora, ligando después la pasta obtenida añadiendo más caldo, hasta adquirir la consistencia deseada. La salsa no debe ser muy espesa.
Serviremos los fardeles cubiertos con la salsa calientes.