La gamba es el marisco más consumido en la Península Ibérica, propio de aperitivos con solera y grandes celebraciones como las cenas de Nochebuena o Nochevieja, incluso protagonista en las bodas y otras ocasiones. En España se consumen principalmente dos especies de gambas: la gamba blanca y la gamba roja, de excelente calidad en el Mediterráneo.
Las gambas son un alimento rico en proteínas, vitaminas y minerales, así como bajo en grasas. Los niveles proteínicos que se pueden encontrar en su organismo alcanzan los 21 gramos de cada 100 de porción comestible, su valor energético es muy bajo.
Las gambas contienen altos niveles de minerales esenciales para las funciones inmunológicas, incluido el Zinc, que el organismo necesita para producir enzimas que combaten el cáncer y contribuyen al desarrollo de otras células inmunológicas.
Estos crustáceos contienen también selenio, potente mineral antioxidante que fomenta la producción de anticuerpos y aumenta la eficacia de las células blancas en la localización de los invasores indeseables.
Los grupos de vitaminas que aportan las gambas son principalmente B y E, mientras que entre los minerales destacan el fósforo, calcio y hierro.
Son una buena fuente de proteínas, necesaria para la salud de los tejidos y el aumento de las energías.
Vitaminas y minerales de las gambas: Vitaminas B3 y B12; minerales calcio, magnesio, fósforo, potasio, selenio y zinc.