Cocer en una cacerola con agua hirviendo, las judías verdes durante 2 minutos, luego escúrralas, sumérjalas en agua muy fria con hielo para romper la cocción, escúrralas otra vez y déjelas aparte.
Socarrar las semillas de sésamo hasta que estén bien doradas en una sartén sin aceite y macháquelas en un mortero hasta crear una pasta. Mezclar la pasta con la salsa de soja japonesa, el mirin, el jenjibre picado y el azúcar.
Vierta todo sobre las judías aderezándolas con otra cucharadita de semillas de sésamo.
Listo para servir.
Exquisito. Yo he utilizado vinagre de arroz en vez del mirin y tahín que es la pasta de sésamo ya hecha. Y me parece que NO NECESITA EL AZUCAR, así que puede tambien servir para diabeticos e intolerantes.