Lavaremos bien la pierna de lechona, debajo del chorro del agua fria y luego la secaremos bien, la untaremos con manteca de cerdo y la salpimentaremos, añadiéndole además el tomillo. La colocaremos en una cazuela de barro que pueda ir al horno, poniendo un fondo de agua.
La introduciremos en el horno precalentado a 180º C. durante 90 minutos. Le daremos la vuelta y la dejaremos 90 minutos más. Cuando falten 15 minutos para terminar la cocción, subiremos la temperatura a 240º C. para conseguir que la piel nos quede crujiente.
Podemos acompañarla con unas pequeñas patatas asadas, puestas en la misma cazuela, 30 minutos antes de terminar la cocción.
Presentarla en la misma cazuela.