Pondremos las lentejas en remojo la noche anterior.
Las escurriremos y pondremos en una cazuela con agua fría, sal y 1 hoja de laurel, dejándolas cocer, a fuego lento, hasta que estén en su punto y conserven un poco de caldo.
En una cazuela con aceite, cuando esté caliente, agregaremos los tomates pelados, las castañas cortadas a trozos, junto con un poco de mejorana y albahaca, dejándolos cocer, a fuego muy suave, durante 40 minutos.
Retiraremos la hoja de laurel de las lentejas y las incorporaremos a la cazuela, junto con el caldo de la cocción, dejándolas cocer 5 minutos más, para que se integren los sabores.
Presentar en la misma cazuela.
Un plato ideal para este Otoño.