El limón es un cítrico que posee infinitas propiedades antioxidantes y depurativas, además de un gran aporte de vitamina C. La vitamina C ayuda en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, favoreciendo la absorción del hierro de los alimentos y la resistencia a las infecciones
Tiene propiedades muy beneficiosas para el organismo sobre todo para las vías respiratorias, en casos de pulmonías, bronquitis, inflamación de la garganta, etc..
Es recomendable beber un vaso de zumo de limón en ayunas, reducido con agua y un poco de azúcar, para evitar su acidez.
El zumo es totalmente desintoxicante, capaz de erradicar del organismo cualquier tipo de toxina, regulando las impurezas en la sangre.
Es capaz de destruir todo tipo de microorganismos dañinos, disolver cálculos renales y destruir bacterias.
Podemos emplearlo para problemas estomacales, obesidad y dietas de adelgazamiento, gracias a su capacidad de eliminar grasas, en casos de indigestión, gastritis, intoxicaciones por comidas abundantes.
Para dolores de cabeza, afecciones de la piel y el cabello, inapetencia, enfermedades pulmonares, anemia, adicción al tabaco.
El limón es ideal, por sus acciones depurativas en caso de artritis, gota y ácido úrico.
También se lo emplea en la prevención del cáncer sobre todo de estómago.
Las múltiples propiedades nutritivas del limón son evidentes. Es la fruta con menos calorías, aunque hay que tener en cuenta que no la consumimos como una fruta fresca, sino tan solo su zumo. Destaca su contenido en vitamina C, ácido cítrico, sustancias de acción astringente y potasio, su mineral más abundante.
El ácido cítrico posee una cualidad desinfectante y potencia la actividad de la vitamina C.
Por su parte, el potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para una actividad muscular normal.