Para confitar las patatas, las pelaremos y cortaremos en rodajas. Las pondremos en una bandeja y añadiremos sal , pimienta negra, 1 diente de ajo aplastado, tomillo y una hoja de laurel. Lo cubriremos todo con aceite de girasol y lo pondremos al horno, préviamente calentado, a 120º C. durante 45 minutos.
Pondremos en otra bandeja la butifarra cortada en rodajas y la meteremos en el horno a 170º C. durante 12 minutos. Cuando esté bien hecha, la desmenuzaremos con un tenedor.
Para hacer la salsa, freiremos las setas de calabaza en trocitos bien pequeños, en una sartén con aceite de oliva. Los pondremos en un bol, le agregaremos la crema de leche y lo trituraremos con la batidora. Luego pondremos la salsa en un cazo dejándola cocer unos minutos.
Para terminar, cogeremos 2 moldes sin fondo y colocaremos una capa de patatas y una de butifarra alternativamente y así hasta llenar el molde, procurando de que la última capa sea de patatas. Lo apretaremos y luego lo desmoldearemos. Decoraremos el plato con la salsa de setas de calabaza y unas ramitas de tomillo.