Reblandeceremos la cola de pescado en agua fría.
En una cazuela, verteremos 200 ml. de caldo de pollo desgrasado con el vino de Oporto, dejándolo reducir, a fuego medio, hasta que nos quede unos 50 ml. de líquido. Añadiremos la mitad de la cola de pescado, estrujada, mezclándola, hasta que esté completamente diluida. Lo batiremos todo y le incorporaremos la nata montada a punto de nieve. Lo salpimentaremos, reservándolo en la nevera, durante 6 horas, como mínimo.
Calentaremos el caldo restante y mezclaremos la cola de pez restante, bien escurrida, retirándo la cazuela del fuego y mezclándola bien, hasta que esté bien disuelta. Verteremos el Cava, mezclándolo bien y lo verteremos en una cubeta grande de alumino, reservándolo en la nevera, hasta que haya cuajado.
Poco antes de servirlo, desmoldearemos la gelatina de la cubeta y la cortaremos en trozos grandes.
Recortaremos las lonchas de paté en las formas que más nos gusten.
Colocaremos sobre los platos la gelatina y el paté. Sobre la gelatina, verteremos con cuidado, 1 cucharada de mousse, para cada ración y lo adornaremos con unas hojitas de menta.