En un cazo, prepararemos la salsa bechamel, derritiendo la mantequilla, añadiendo la harina y sin dejar de remover, la diluiremos con la leche tibia, agregándola , poco a poco, dejándola cocer, a fuego lento, durante 15 minutos, sin dejar de remover, para que no se nos hagan grumos. La sazonaremos con sal, pimienta y nuez moscada.
Limpiaremos y coceremos por separado, las judías verdes y las zanahorias. Una vez escurridas, reservaremos algunas para la decoración, el resto las pasaremos por el pasapurés.
En una cazuela con mantequilla, cuando esté derretida, añadiremos el puré anterior, salpimentándolo y rehogándolo, durante unos 3 minutos, sin parara de remover. Incorporaremos la bechamel, así como el queso rallado, las yemas de huevo y finalmente las claras de huevos montadas a punto de nieve, mezclándolas con delicadeza.
Engrasaremos un molde de corona y en el fondo colocaremos unas rodajas de la zanahoria reservada. Verteremos el puré, alisando la superficie.
Lo coceremos en el horno precalentado a 180ºC. al baño María, durante 30 minutos. Lo dejaremos reposar antes de desmoldarlo, unos minutos.
Acompañaremos el pastel de judías con una salsa de setas que haremos de la siguiente manera:
Cortaremos los champiñones en laminas finas y los sofreiremos en una sartén con aceite, salpimentándolas. Incorporaremos la cebolla picada, el coñac, el Vino blanco y bechamel (repetiremos la bechamel por 2ª vez). Lo mezclaremos bien y lo condimentaremos con la salsa de tomate y el perjil picado, dejándolo cocer, a fuego medio, unos 5 minutos más.
Desmoldearemos el pastel sobre una fuente redonda y lo rodearemos con más rodajas de zanahoria, poniendo en el centro las judias verdes reservadas para adornar. La salsa de setas la serviremos en una salsera aparte.