Fundiremos la mantequilla a fuego muy suave y la mezclaremos con el queso fresco. Añadiremos el azúcar y el yogur, mezclándolo bien, incorporando además, la harina de maíz.
Agregaremos los huevos batidos y las fresitas, mezclándolo bien.
Precalentaremos el horno a 180º C.
Verteremos la preparación anterior en un molde alargado, previamente caramelizado. Lo introduciremos en el horno dejándolo cocer de 45 a 50 minutos.
Cuando esté tibio, lo desmoldearemos, dejándolo enfriar.