Coceremos las patatas enteras con la piel, en abundante agua hirviendo con sal. Una vez cocidas, las pelaremos y las cortaremos en láminas no muy finas, colocándolas en una fuente de servir.
En un bol pondremos las olivas verdes sin hueso, el atún y el jamón, cortado en trocitos pequeños, y los pimientos y la cebolla, todos ellos picados. Lo mezclamos bien revuelto. Añadiremos los huevos duros picados y lo volveremos a remover todo.
Cuando todo esté bien mezclado, lo pondremos encima de las patatas, de manera de que nos quede una montañita encima de cada corte de patata.
Prepararemos el romesco, poniendo antes las ñoras en remojo. Cuando la pulpa esté blanda, con la punta de un cuchillo, retiraremos la pulpa reservándola.
Freiremos los 4 tomates, pelados y sin semillas, junto con la pulpa de las ñoras. Cuando esté bien sofrito, lo pondremos en un bol, dejándolo enfriar. Una vez fríos, añadiremos los ajos, las almendras y las avellanas. Lo batiremos todo y poco a poco iremos añadiendo 1/4 l. de aceite de oliva extra virgen y un chorrito de vinagre de Vino blanco.
Cubriremos con esta salsa las patatas con sus montañitas de la preparación primera.
El domingo tuve invitados a comer e hice este plato: me felicitaron por lo bueno que estaba y lo mejor de todo es que es muy fácil de hacer y se puede preparar con antelación, ya que se sirve frío. Os invito a que lo probeis, ya vereis que bueno.