Esta receta me la ha proporcionado nuestra buena amiga Manoli. Un plato que se elabora desde muy antiguo, en Organyà, población de Catalunya.
Primero lavaremos y coceremos los caracoles en una olla con agua, un puñado de sal y 1 ramita de tomillo, dejándolos cocer, durante 15 minutos, a partir de que arranque el hervor, espumándolos de vez en cuando. Los escurriremos y reservaremos, reservando también el caldo de la cocción.
Le diremos a nuestro proveedor, que nos partan por la mitad los pies de cerdos a lo largo y a su vez por la mitad, quedándonos, cada pié de cerdo, en 4 trozos.
Los salpimentaremos y los doraremos en una cazuela grande, sin aceite ni otro tipo de grasa, (este es el secreto de este delicioso plato), dándoles vueltas, para que no se nos agarren, hasta que estén bien dorados. Los reservaremos aparte.
En la misma cazuela, pondremos el aceite y agregaremos la cebolla pelada y troceada, los ajos enteros y sin pelar y los tomates enteros, rehogándolo todo. Incorporaremos los piés de cerdo y lo flambearemos todo con el brandy. Añadiremos el caldo de ave, cubriéndolo todo. Si hiciese falta más líquido, podemos añadirle un poco de agua. Lo dejaremos cocer, a fuego suave, hasta que los piés estén tiernos, (unas 2 horas aproximadamente).
Seguidamente agregaremos los caracoles y parte del caldo de la cocción de éstos, continuando la cocción unos minutos más.
Mientras prepararemos una buena picada, con el ajo, el perejil, las almendras y las avellanas tostadas, la sal y la pimienta negra. La incorporaremos a la cazuela, mezclándola bien, dejándola cocer unos 5 minutos más, para que se integren los sabores.
Podemos presentarlos directamente en la cazuela.
Mirad si estaba bueno que hasta hoy no he podido escribiros!! Kbo!
Esta la he probado ;)
Este 1 de Enero empezaremos el año con este plato, os digo cómo nos ha salido el dia 2!!! mmmmmmmm