Cortaremos la parte superior de la piña y con un cuchillo muy afilado , retiraremos la pulpa. Partiremos la mitad en cuadritos, dejándolos macerar con el kirsch. Trituraremos el resto de la pulpa, haciendo un puré.
Prepararemos un almíbar con 7 cucharadas de azúcar y 100 ml. de agua mineral, en un cazo, a fuego suave. Lo dejaremos enfriar, mezclándolo con el puré de piña. Lo dejaremos en el congelador durante 30 minutos, hasta que se endurezca.
Pondremos a macerar los fresones con el resto del azúcar, durante 15 minutos.
Llenaremos la piña con el helado mezclado con los daditos de piña macerados.
Trituraremos los fresones y los mezclaremos con la nata.
Serviremos la piña muy fría acompañada con la salsa de fresones.