Limpiaremos el pollo y colocaremos en su interior 1 pastilla de caldo de pollo, el limón entero pinchado con un tenedor varias veces y la otra pastilla de caldo. Lo cerraremos con palillos, lo pondremos en una bandeja de horno, regado con un chorrito de aceite, intoduciéndolo en el horno precalentado a 220º C., durante 45 minutos. Cuando lleve 30 minutos en el horno, bajaremos el horno a 200º C.
Retiraremos el pollo del horno y lo cortaremos en 8 partes.
Pondremos unas cucharadas de los jugos de la cocción en un cazo, añadiendo el tomate frito, 1 pellizco de sal y lo dejaremos cocer unos 5 minutos.
Pelaremos las patatas, las cortaremos en tiras y las freiremos en abundante aceite. Las escurriremos sobre papel absorbente.
Serviremos el pollo acompañado de la salsa de tomate y las patatas fritas.
Este plato es muy indicado para los peques.