Pondremos las frutas secas en un cuenco, mezclándolas con el azúcar y las coceremos en el microondas, durante 4 minutos. Luego las trituraremos con la batidora.
Pondremos la mitad del zumo de uvas en un recipiente grande. Añadiremos la gelatina de fruta, la mezclaremos y la coceremos en el microondas, durante 1 minuto. Lo revolveremos con una cuchara y lo coceremos 1 minuto más. Lo removeremos de nuevo, durante unos segundos más, hasta que empiece a hervir.
Añadiremos el resto de zumo de uvas, poco a poco, y sin dejar de remover, agregaremos la leche. Incorporaremos las frutas trituradas y lo dejaremos enfriar. Introduciremos la preparación en el congelador, durante 2 horas, hasta que coja consistencia.
Sacaremos el preparado del congelador y lo aplastaremos con un tenedor, repartiéndolo en 8 vasos de plástico, sin llegar a llenarlos del todo.
Pondremos los vasos en una bandeja, insertando un palo en el centro de cada uno de ellos, reservándolos en el congelador, hasta que se hayan cuajado.