En una sartén, sofría el pollo en el aceite a fuego lento hasta que el pollo se vuelva de color blanco. Revuelva el pollo constantemente.
Añada la cebolla, pimiento verde, tomate y sal y mezcle bien. Mantenga sobre el fuego hasta que el pollo esté cocido (temperatura interna de 74°C). Retire la sartén del fuego. Ponga la mezcla en un tazón y métalo en el refrigerador para que se enfríe.
Mientras el pollo se enfría, coloque la harina de maíz en un recipiente grande. Poco a poco añada agua hasta obtener una masa firme pero no pegajosa, como para hacer tortillas.
Cuando ya está frío el pollo, añada el queso rallado y mezcle bien.
Divida la masa en 24 porciones. Con sus manos, forme bolitas con la masa. Con el dedo gordo haga un hoyito en cada bolita.
Ponga una cucharada de la mezcla de pollo en el hoyito al centro de cada bolita. Junte bien la masa sobre el hoyito para cerrar la bolita. Con las palmas de las manos, aplaste suavemente la bolita de masa hasta que quede en forma de una tortita redonda.
En una sartén de hierro gruesa, bien caliente, cocine las pupusas, por ambos lados, hasta que se doren.
Sírvalas calientes con encurtido salvadoreño.