Descongelaremos la pasta de hojaldre y la aplanaremos con el rodillo a 1 cm. de espesor. La cortaremos a cuadrados de 10 x 10 cm.
Colocaremos en cada cuadrado una tira de membrillo, lo enrollaremos, mojando con agua los bordes para pegarlos bien.
Cortaremos cada rollo por la mitad.
Disolveremos la yema de huevo con un poco de agua y pintaremos con ella los rollito.
Los introduciremos en el horno precalentado a 200º C. durante unos 18 minutos, cuando se vean dorados.