Quitaremos los nervios al lomo y, después de golpearlo, lo ataremos bien.
En una sartén grande, pondremos la manteca y el aceite. Freiremos el lomo a fuego muy fuerte, durante 14 minutos justos. Luego retiraremos la sartén del fuego y, tapada, lo dejaremos reposar 10 minutos.
Al jugo que haya soltado el rosbeef, le añadiremos 1 cucharadita de concentrado de carne y el zumo de limón.
Cortaremos el lomo en lonchas finas, colocándolas sobre una bandeja, acompañándolas con la salsa caliente.