En un batidora, mezclaremos el ramo de albahaca, los piñones, los dientes de ajo, el queso rallado y el aceite.
Lo reservaremos en un recipiente de vidrio.
Esta salsa se puede guardar en la nevera, hasta 1 mes.
También podemos hacer una variante, añadiendo tomates deshidratados o aceitunas para darle más sabor.
Esta salsa es ideal para acompañar a la pasta, platos con pollo o arroz.
Servirla caliente.