Mezclaremos 60 gr. de azúcar, la harina y un poco de leche. El resto de leche, la pondremos a hervir con un poco de piel de naranja. Cuando arranque a hervir, lo verteremos sobre la mezcla anterior, sin dejar de remover, y lo volveremos a poner al fuego. Lo dejaremos que cuaje durante 2 minutos, y lo retiraremos del fuego. Añadiremos la mantequilla derretida y lo dejaremos enfriar.
Cuando esté completamente frío, agregaremos las yemas y el Grand Marnier ( Si no tuviéramos este licor, podemos emplear Cointreau o licor de naranja). Por último, montaremos las claras a punto de nieve, añadiremos el azúcar en forma de lluvia. Agregaremos la primera mezcla con una espátula sobre las claras montadas, mezclándolas con cuidado. Lo pondremos en recipientes individuales, que habremos encamisado préviamente y los meteremos en el horno, préviamente calentado a 210º C., duante unos 12 minutos. Espolvorearemos con azúcar glas por encima, cuando los retiremos del horno.