Calentaremos en un cazo 1 l. de agua mineral hasta que empiece a hervir, añadiremos el té y 1 ramita de canela, tapando el cazo retirándolo del fuego, dejándolo infusionar unos minutos.
Colaremos el té y retiraremos la ramita de canela. Lo pondremos en una jarra junto con la leche condensada, unas hojitas de menta fresca, el zumo de la naranja, la piel de ésta cortada en tiritas finas y los fresones enteros.
Lo dejaremos macerar en la nevera durante 3 horas.