Para empezar, envolver el tofu con papel de cocina (o un paño de cocina suave) y colocarlo encima de una fuente plana para cortar.
A continuación, poner otro plato encima del tofu y, de este manera, escurrir el sobrante de agua.
Aparte, mezclar el dashi, la salsa de soja y el mirin en una sartén honda y llevar a ebullición. Cuando llegue a ebullición, añadir la mezcla de Maizena y agua, mezclándolo bien.
Secar los bloques de tofu con papel de cocina (o un paño suave) y cortarlos por la mitad. A continuación, rebozar el tofu con Maizena.
Calentar abundante aceite en una sartén (a fuego alto) y freir el tofu hasta que se vuelva doradito.
Retirar el tofu del fuego, reposar sobre papel de cocina (para que desprenda el excedente de grasa) y colocar en un bol. Por último, añadir la salsa preparada anteriormente sobre los bloques de tofu.
Si se quiere, espolvorear un poco de jengibre fresco rallado y cebolletas picadas (aunque podéis decantaros por otras decoraciones, como por ejemplo: daikon rallado, pimienta cayena, tiras de bonito seco, parte blanca picada de cebolleta)